Huetamo de mis recuerdos,
nunca te podré olvidar,
con tus hermosas praderas
y tu iglesia sin igual.
Yo describo tu belleza,
y me siento muy ufano,
porque eres un rinconcito,
riconcito michoacano.
Son tus barrios muy alegres,
pirinda, el coco y chapala,
tienen sabor de granada
de la tierra provinciana.
Son bonitos tus paseos
por tu hermosa calle real
por la que todas las tardes
tu gente sale a pasear.
Tu atardecer es precioso
y nos invita a salir
a dar vueltas y más vueltas,
por el céntrico jardín.
Famosas tus serenatas,
llenas de gran colorido,
donde el confeti y las flores
son el más tierno cumplido.
Tus fiestas tradicionales,
del rumbo son favoritas,
las parejas las disfrutan
al son de la tamborita.
Cuando canto a tu grandeza,
me invaden las emociones
y grito que fuiste cuna,
de nuestras revoluciones.
Huetamo de mis recuerdos,
nunca te podré olvidar,
con tus hermosas praderas
y tu iglesia sin igual.